2 de octubre de 2001

 

Hon. Fermín Contreras Gómez

Comisionado de Seguros de Puerto Rico

PO BOX 8330

FERNÁNDEZ JUNCOS STATION

SANTURCE, PR  00910

 

Con interés hemos leído el artículo que aparece en la Sección de Negocios de El Vocero del 29 de septiembre de 2001, bajo el encabezado “Se Dispara el Seguro de Propiedad”.

 

Una aseguradora “doméstica” ya decretó la eliminación de los descuentos de líneas múltiples para todos sus asegurados. Estos descuentos, que tienen un máximo de un 55%, se conceden por las características particulares de cada riesgo. En el ciclo competitivo que se experimentó hasta este año, se le concedió este descuento a prácticamente todos los asegurados comerciales del país. Ahora, de golpe y porrazo nadie tendrá ese descuento, duplicándose (100% de aumento) las primas que pagarán. O sea, que antes eran las bellas y ahora son las bestias. En el caso de los asegurados más grandes, los aumentos podrán ser aún mayores, pues ya no se hacía referencia alguna a las tarifas aprobadas hace muchos años. Por cierto, esas viejas tarifas no fueron revisadas por la negativa local de entrar a un sistema de “Loss Costs”, que permitiría a las aseguradoras entre todas fijar sólo el costo del riesgo y no el de sus gastos.

 

Los aumentos que se están decretando en Puerto Rico en estos momentos tienen la misma justificación que tuvieron los aumentos en el precio de la gasolina en Estados Unidos y en la isla el día después de la tragedia del 11 de septiembre: NINGUNA. La materia prima está comprada y su costo determinado. La ganancia especulativa por lo tanto pasaría al detallista, que en este caso serían las aseguradoras primarias.

 

La industria de seguros doméstica lleva dos años de ganancias récord en su historia. ¿Necesitan duplicar las primas? Los aumentos que ya se venían experimentando en el costo de los reaseguros había mostrado su efecto en los precios de los seguros de condominios costeros y otros riesgos con concentración de valores y mayor susceptibilidad a daños. El mercado ya se estaba adaptando a esos cambios. Ahora vienen estos drásticos aumentos, que ninguna falta hacen en una economía que está en recesión.

 

Estas actuaciones hacen ver a la industria de seguros como una oportunista e insensible, sin sentido de responsabilidad para la estabilización de la economía en sus momentos más difíciles, tras una tragedia mundial y en el tope de la temporada de huracanes. Si viene un aumento en el costo de los tratados de reaseguros, éste se comenzará a experimentar el 1ro. de enero del año que viene en algunos casos, en abril o en junio para otros, según expiren los contratos. Cuando eso suceda es que habrá que revisar los precios, no ahora.

 

Todo lo anterior nos lleva a proponer una moratoria, manteniendo las tarifas actuales a los asegurados, hasta la fecha de vencimiento de los contratos de reaseguro de cada asegurador. En el caso de los riesgos que requieran reaseguros facultativos, proponemos se someta evidencia del costo de los mismos al asegurado y al Comisionado de Seguros, si el primero no está satisfecho con lo provisto.

 

Una industria cuya razón de ser es la estabilidad sigue montada en un “roller coaster” de bajadas y subidas. Fue para evitar la especulación irresponsable que se creó el sistema de tarifas. Estas son las consecuencias de no respetarlas. Cuando la visión de corto plazo domina una industria que tiene que mirar a largo plazo, se pierde de vista su razón de ser. Crezcámonos ante la situación, devolviendo la estabilidad que esta industria debe tener para ser creíble, viable y estable.

 

Cordialmente,

 

 

Marcos Genemaras

Presidente