COMUNICADO DE PRENSA
19 de septiembre de 2002
En sus
ediciones del 16 de agosto de 2002, los tres periódicos principales del país
reseñaron unos acuerdos entre siete compañías de seguros y el Comisionado de
Seguros de Puerto Rico (CSPR). Éstos fueron producto de investigaciones
realizadas por la Oficina del CSPR por alegadas primas excesivas cobradas a
Consejos de Titulares de Condominios.
Preocupados
por los efectos que esos acuerdos pudieran tener en las finanzas de los agentes
y corredores de seguros del país, de inmediato le escribimos a los principales
oficiales ejecutivos de las compañías de seguros que habían suscrito los
acuerdos con el CSPR. A cada una de las cinco (pues tres están en un solo
grupo) le preguntamos si era cierto que habían suscrito un acuerdo con el CSPR
y cómo éste afectaría a los productores. Confirmando que habían hecho los
acuerdos, tres de ellas tuvieron la gentileza de contestarnos lo siguiente:
·
Una dijo que esos acuerdos no
tendrían efecto alguno sobre su fuerza productora, a la que están apoyando
totalmente.
·
Otra contestó que los acuerdos
no afectarían la estabilidad económica del asegurador, que no fue lo que se le
preguntó.
·
La última contestó algo muy
preocupante y citamos: “entendemos que no hay impacto alguno en la fuerza
productora de la compañía. De verse afectado algún productor, algo que no
negamos ni afirmamos por el propio carácter confidencial del acuerdo, será
tratado individualmente con el o los productores.”
Consternados por esa
última respuesta, el mismo día le escribimos al CSPR. Urgentemente le
solicitamos que nos informara el efecto que estos acuerdos tendrían sobre los
agentes y corredores de seguros del país. Nuestro fin era informar a nuestra
gente qué debían esperar y cómo manejar la situación que crearía la devolución
masiva de primas previamente cobradas.
Ayer se cumplieron 33 días de espera por una respuesta del Comisionado
y llegamos a la conclusión de que no se podía dilatar más el asunto y cumplir
con la obligación que tenemos con nuestra clase profesional. Siguiendo nuestras
instrucciones, ayer a las 4:20 PM nuestros abogados radicaron la Demanda Civil
KAC02-5982 en la Sala 906 del Tribunal de Primera Instancia de San Juan, sobre
Sentencia Declaratoria y Otros Extremos. Esta es la primera vez en los 25 años
de historia de la asociación que se radica una acción legal contra el
Comisionado de Seguros de Puerto Rico. Nuestra relación con este funcionario ha
sido una caracterizada por la mayor cordialidad y respeto, pero ante el
silencio y el secreto no nos quedó otra alternativa que recurrir a los
Tribunales.
PIA tiene un serio problema con leyes, reglamentos o acuerdos que no
puedan ser examinados por quienes los tengan que cumplir.
Las leyes
secretas no son buenas, pues sólo las conocen unos pocos privilegiados.
·
¿Cómo podemos saber si todos los
acuerdos son iguales?
·
¿Cómo se aplican los mismos a
cada caso?
·
¿Existe una fórmula igual para
todos los casos, o se trata de cantidades arbitrarias?
La aplicación de un acuerdo secreto a asegurados, agentes y corredores
que no tienen acceso al mismo es, en nuestra opinión, algo injusto, inmoral e
ilegal, que se presta a favoritismos y persecuciones a la merced de un
suscribiente que tiene sus propios intereses y que no está trabajando a la luz
pública. ¿Cómo es que el otro suscribiente, que entendemos tiene que obrar con
justicia y ante el pueblo va a asegurarse que se cumplan los acuerdos? Pero,
por encima de todo,
¿Cómo va a saber el asegurado si se le ha impartido justicia?
Los agentes, corredores y los
asegurados tienen un interés común: Que se publiquen los términos de los
acuerdos para saber si están siendo aplicados correcta y justamente.
En la primera causa
de acción de la demanda radicada dice y citamos:
“Es parte
consustancial de una democracia el derecho de los ciudadanos a estar informados
sobre las gestiones que llevan a cabo los funcionarios y entidades
gubernamentales que le sirven y representan. Germano a ese derecho
constitucional de solicitar quejas y agravios ante el gobierno nos preguntamos
de qué manera un ciudadano puede hacer un reclamo a la administración y
regulación gubernamental si no tiene acceso a la información en manos del
gobierno, por hacer éste las cosas confidencial y secretamente.”
De eso es que se
trata nuestra acción, que reclama la claridad y transparencia que debe tener un
gobierno democrático y limpio.
No dejaremos a
nuestra gente sola y a la merced de acuerdos que no pueden examinar. No
dejaremos que el asegurado pueda pensar que su agente o corredor forme parte de
esos pactos secretos. No descansaremos hasta que nuestra gente pueda hacer lo
que siempre ha hecho: orientar y asesorar al asegurado sobre normas que sean
del conocimiento de todos.